jueves, 2 de agosto de 2007

Aire y seda

Comandante Cheché

Allá por el año 2003, cuando se estaba gestando el Pie Veterano de Paracaidistas del Pentathlón, en el seno del Batallón Héroes de Chapultepec, nació el respetuoso mote del “comandante cheché”.
Los bravos pentathletas realizaban la tradicional práctica de arnés susupendido que consiste en simular salidas de avión y fallas en la apertura de equipos.
Para darle realismo a la práctica, el aspirante a chuta, se coloca el arnés; se engancha el aquipo a una base de acero llamada pirámide, y ésta a su vez a una cuerda.
La cuerda sube a un malacate fijo en un árbol a unos cinco metros de altura y en el extremo el resto de los pupilos a la voz del instructor, jalan y nuestro querido alumno sube como astroboy hacia la carrucha.
El aspirante debe efectuar el conteo de seguridad que todos los Paras conocen: “un ciento, dos cientos, tres cientos, cuatro cientos, cinco cientos, checo copa....”, tiempo que tiene el pelotón para tensar la cuerda a paso veloz.
Ya en los aires, se le indica al alumno que está colgado el tipo de falla que habrá de enfrentar y solucionar, de acuerdo a la teoría que previamente se le administró.
El ejercicio es sencillo pero a más de alguno nos crispa los nervios.
Bien. El turno fue para nuestro camarada Martín, el Comandante Martín.
“-¿¡Listo!?”- le preguntó Pedro al comandante Martín, quien asintió con la cabeza al tiempo que a todo pulmón contestó -“¡listo!”.
El instructor le dio un golpe en la espalda al enganchado, al tiempo que ladraba “¡fuera!”, entónces los compañeros jalaron la cuerda y Martín se proyectó a las alturas.
Como es muy esbelto en comparación a los veteranos Panzer, Martín salió volando y casi alcanza la carrucha, ligero como un cohete de feria.
Creo que el tirón fue tan recio que el mismo comandante se sorpendió, y comenzó su conteo: “un ciento, dos cientos, tres cientos, cuatro cientos, cinco cientos, y a punto de chocar con el malacate en lugar del “checo copa”, debutaron los nervios, y comenzó a proferir, “che, che, che, che”....ya no pudo articular más palabras.
Todos los allí presentes, nos retorcimos de la risa.
Desde entónces, cariñosamente y con respeteo, ah! y solamente entre los Paras el comandante Martín es el comandante Cheché.
Fue una mañana de domingo, recuerdo.

PV/018

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Un agradecimiento al Pie Vetetaro, porque cuando estabamos en el basico los de la segubda antiguedad, todo el tiempo nos contaban sus esperiencias y sus asañas y contribulleron a niestro entrenamiento una vez mas mil gracias. 2A/202 JESUS AMADOR

Anónimo dijo...

HA LA FOTO DE CHECO CINTA ESTATICA , ESTA FABULOSA. 2/A 202

Anónimo dijo...

A LA TERCERA ANTIGUEDAD: TENEMOS QUE SEGIR EDELANTE BAMOS A SALTAR, COMO LO DICE NUESTRO HIMNO, LA PATRIA LLAMA CAMARADA,SEGURO ESTAREMOS ALLI, BLANDIENDO LA ESPADA DEL ANJEL, BUSCANDO LA GLORIA CON HONOR......2A/202 J. AMADOR.

Anónimo dijo...

Ni modo compañeros de la 3era Antiguedad , por algo Dios hace las cosas . Hay que seguir entrenando para estar preparados al momento de la verdad y cumplir con la mision .

VAMOS DEL CIELO A LA MISION!.
PARACAIDISTAS!!!
El Perro del Infierno 3era Antiguedad

PENTA dijo...

Amador, por favor, antes de saltar vete al kinder, como te atreves, Angel con jota...la ortografía debemos rescatar.
Cri Cri.

saltarinelmagnifico dijo...

El Pie Veterano fue una cosa muy especial. Algunos de los elementos ya eran medio viejitos, como es el caso del Cdte. Valle Carmona, el Cap. Martín Flores, y su humilde servidor (el instructor), acompañado del Of. Pedro Muñoz y su inseparable escudero el Sgto. (en aquel entonces, ahora Subtte.)e la nada salieron muchas cosas. No sé qué hizo el Cdte. Valle, pero las cosas que se necesitaban, él las aparecía. La verdad, un oficial como pocos he visto y he tratado en la vida.
No se pudo cumplir con la fecha que habíamos propuesto para el lanzamiento. Por 'angas o mangas', las cosas no salían. Y todo se pospuso un año, hasta que fuimos a saltar a Tequesquitengo. Y todo salió de maravilla.
En verdad creo firmemente que San Miguel Arcángel protege a los que a él se encomiendan. Aquí estamos, paracaidistas todos, y no nos vamos.
Saludos a todos aquellos que confían y a los que no, pues, también los saludo.
"Me dirijo a ti, Dios mío, porque sólo tú puedes dar lo que únicamente se puede obtener de uno mismo".

saltarinelmagnifico dijo...

Perdón, omití el nombre del inseparable escudero de Pedro Muñoz: Javier Ortega.

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.